Ojos abiertos bien cerrados escuchando en cada caso, cada sonido fantasma como el que daban tus pasos. Seguir despierta tras ello con la frente en alto es pedirle a un niño que no llore en tu regazo solo porque las gotas de lluvia empañan el ocaso... Hay sol tras la tormenta, dicen las malas lenguas, sin ver que el huracan ni siquiera dejó retazos de lo que apenas sostenías con tus cansados brazos y que a veces aventurarse a chequear si aún hay pulso solo es la promesa de que una respuesta repita el desastre; ese magnífico desastre que te enseño que estabas viva.
LA SUMA DE MIS COLORES
Hola, soy Laila y esto es: La suma de mis colores. Un sinfín de palabras e ilustraciones que representan un poco de lo que llevo bajo mi piel...
domingo, 19 de julio de 2026
viernes, 3 de octubre de 2025
domingo, 17 de noviembre de 2024
Un grito en el vacío
Los cauces se cierran,
las luces se apagan,
desaparece el público,
y cae el telón.
Aunque miren todos,
ya no ven nada.
La serena mentira
ocultó la emoción.
Respirar profundo
ayuda a la calma,
la mentira ambigua
con buena intención.
Pues los ojos ciegos
que no notan nada
pueden descartar
la preocupación.
Así construimos,
con una píldora mágica,
lo que es nuestra vida
y nuestra convicción.
Mientras riendas tiran
de nuestra sonrisa
para esbozar el ejemplo
y ocultar la desazón.
Y mientras todo pasa
el mundo gira,
y la oscuridad
ya se atoró
en la garganta urgida
de verdades propias
de pensamientos sordos
llenos de furor.
El dolor calla y luego grita
en la nada misma
y se pierde la voz.
sábado, 27 de enero de 2024
Regreso breve para un notición
Hace un tiempo que no estoy en el blog, lo tuve bastante olvidado, hoy vengo a dejar yo una huella y es que estuve casi todo el 2023 en un proyecto gigante para publicar mi primer novela con una editorial: editorial Tinta Libre, la novela se titula: Pecados Imperfectos. Pueden ver un poco de que se trata en wattpad:
www.wattpad.com/user/everlastingNyx
y apoyarme adquiriéndola en la web de la editorial:
https://www.tintalibre.com.ar/book/1683/Pecados_imperfectos
o en Amazon (E-book):
Sinopsis:
Casi sin recuerdos, respondiendo a tan solo sus impulsos, Némesis busca encontrar aquello que enterró profundamente en su memoria, sin saber que su esencia es mucho más que la mera existencia de un ser ordinario... Retomar su vida comenzando por la única huella que quedó parece la opción más viable. Pero volver al pasado no trae exactamente nostalgia.
Pecados imperfectos evoca los sentimientos de caos, pérdida y reencuentro, encarnados en un mundo sobrenatural y de fantasía, mediante el cual la escritora refleja temas como la naturaleza intrínseca de cada quien y el sacrificio y la resignación, a la que nos sumimos a lo largo del camino de la vida por no enfrentar nuestros miedos.
lunes, 12 de junio de 2023
Nueva novela en mi wattpad
El año pasado empecé a escribir una novela luego de emocionarme con la idea de escribir algo de policial o mafia... la idea era entrar en un concurso que se sucedería en quince días y exigía no menos de 250 págs. Bueno, por más optimista que fuere, me pasé de ego, por supuesto no llegué; al día de hoy (casi un año después), y tras varios bloqueos, estaré arañando las 100, pero la inspiración quedó y salió lo que verán, que puede o no ajustarse al género (sorry, not sorry). La realidad es que quiero compartirlo para que lo lean, pero tiene contenido un poco sensible por lo que me limitaré aquí a presentar solo una parte y el resto en wattpad bajo la categoría correspondiente.
Sin más: Que lo disfruten
-: Richards… Richards… ¿aún sueñas?
La
voz provenía de detrás de los barrotes de la prisión que le contenían; sus penetrantes
y profundos ojos escudriñando su alma.
El puñetazo resonó en
la celda, estrellándose contra el piso luego de haber caído de rodillas.
-: ¿Cómo demonios
llegué a esto?
Capítulo 1, Perfil 1: Angus
McMurray
¿Sabes
lo que es un cuarto oscuro?
En este hay dos
personas hablando. Contrario a la idea que el lector pudiere hacerse, estos dos
no llegaron aquí con la intención de hallarse en tal situación sino que
coincidieron en una especie de redada. Su objetivo era una casa segura
sospechada de ser una cocina de opio. El movimiento de grandes cantidades de
dinero y camiones y autos de lujo circulando la zona, junto con su clave de
entrada al juego: “Popy”, entre otras, les pareció evidencia suficiente para
convencerse del tráfico.
Ambos sujetos, que enfrentan
ahora una situación aún más compleja, permanecen hablando entre ellos y se
toman el recaudo de dedicar una mirada furtiva cada cierto tiempo a un
muchachito de unos dieciséis años que apenas sí mantiene la mirada.
-: ¿Que estás seguro
que será funcional? El chico está ido, también bastante flaco al parecer.
¿Cuándo fue la última vez que lo alimentaron esos malditos?
La voz fastidiosa y
cascada de un hombre en sus cuarenta y tantos llamó la atención de su
interlocutor, quien miró con una media sonrisa la pantalla de su celular.
Frente a la imponente actitud del primero, la suya se muestra abierta y
confiada, tal vez demasiado.
-: No seas quisquilloso
Angus, este será. Nadie más soportó tanto manteniéndose tan íntegro; el jefe
dijo que tenía buenos ojos.
-: Un psicópata tiene
buenos ojos y no deja de serlo… -replicó con ironía.
-: ¡Ja! Hehehe… y mira
quien lo dice.
El muchacho cubrió sus
ojos y rio sarcásticamente con un falsete casi en sordina en el tono, espiando
entre sus dedos con cierta cizaña. Una chaqueta voló a su cara estrellándose
contra ella.
-: ¡Cállate idiota! Y
cúbrelo.
Angus la había arrojado
y se mostraba indignado. No esperó a la reacción del otro, se retiró azotando
la puerta y el niño dio un respingo, como si apenas hubiese logrado recuperar
la conciencia.
***
-: Al menos lo del
dinero fue cierto. –Se oyó una voz entre incrédula y divertida.
Por el rabillo del ojo
Angus atinó a ver unos zapatos lustrados de la talla del cuarenta y dos,
pateando uno de los bolsos de dinero. No se necesitó ni un gesto más para que
se arrojara sobre él y le moliera a puño limpio la mandíbula. Fueron necesarios
tres de sus mejores hombres para contenerlo y alejarlo. Al hacerlo, el agredido rompió en carcajadas; como toda
respuesta Angus lo escupió y desenredándose de las manos que lo aprisionaban,
sacudió sus ropas y lo fulminó con la mirada.
-: Hubiese preferido
las drogas. –Terminó amargamente.
Saliendo por un pasillo
en penumbras hacia la sala principal, vio más bolsos y cuerpos, el lugar había
sido casi completamente arrasado. Unos cuantos metros más adelante desembocó en
una amplia sala de estilo victoriano en la que un gran sillón labrado, de fino
terciopelo rosado, capturó su atención. Allí, casi escondido entre el respaldo
y un cojín que hacía equilibrio, había una pequeña nota doblada. Fue difícil
tomarla sin dejar caer el cojín y sin tocar ninguna otra superficie, pero, al
lograrlo, la adrenalina de una satisfacción pasajera cruzó la mente de Angus hasta
que desdobló el papel y una foto cayó de dentro de este; tan devastado se
sintió que casi se desploma sobre el mismo sillón que había evitado tocar por la
escena del crimen que representaba el cuerpo rematado bajo el cojín.
Su cabeza intentó razonarlo como detective, pero sus piernas aún pesaban y no lo dejaban concentrarse. En un paneo general pudo ver la huella de un zapato sobre la delicada mesa de centro y dos patrones de salpicaduras entre los bouquet del papel tapiz a cada extremo de la sala, bajo los que yacían dos cuerpos más. Respirando profundamente, levantó la mirada al techo en una nueva ráfaga de ira contenida...
para seguir leyendo ve a:
https://www.wattpad.com/1350961014-quien-roba-a-un-ladr%C3%B3n-cap%C3%ADtulo-1-perfil-1-angus
sábado, 13 de mayo de 2023
Son las 4 am... o casi... estoy sola y acompañada... pero me siento en soledad
... y esta bien...Y esta mal...
Y es como debe ser y como no debe quedar
Porque un poco se siente y mucho te hace agonizar...
Estoy muerta respirando y viva sin respirar
Bajo presión sin presiones de estancarme o avanzar
Y un sentido sin sentido ruge en mi alma con pesar
Haciendo trizas mis propias huellas tornadas en polvareda con tan solo pisar
Estoy pensando esta noche que no es noche ya
Si siquiera seguir o terminar
Con este sinfin de palabras que llenan el aire por llenar...
Y me siento aquí a sufrir
Y me arraigo aquí al llorar
Y me desgarro las vestiduras en la cruenta lucha por continuar
Y al leer estas lineas ya no las siento
Solo las veo agonizar
Y me persigo con seguir
Y me obsesiono en continuar
Cobarde frente a la valía de saltar
Temerosa de fracasar y triunfar
viernes, 12 de mayo de 2023
Una Nueva Oportunidad - Capítulo 14 - Al fin… Tres de tres
-: Una huella en su pecho dejó la lágrima que lloraste,
una marca en su pecho dejó y ahora tú la reclamaste. Mírame con tus ojos
marrones, o violetas si prefieres, que al fondo de tus pupilas se refleje la
ilusión, que tu espalda soporte el peso que te toca cargar y que ella pueda
entender que su carga se trata de mucho más; se puede tener en la vida una
nueva oportunidad… -arrulla Allondra a su niña, que ya duerme en sus brazos,
sentada en su cama-.
-: ¡Es preciosa, preciosa! –Corretea encantada Amir
gritando y saltando mientras Van intenta que guarde silencio.
-: ¡Ya! Es el tercer día que vienes haciendo y diciendo lo
mismo. –La calla Tamir.
-: ¿Nervioso? –pregunta Guez.
-: No por el bebé, es Amir que me encrespa.
-: Es una niña fuerte –opina Ian asomándose con una gran
sonrisa.
-: ¡Y vaya que tenía apuro con salir! -exclama Apolo.
Todos están allí hoy para recibir al nuevo integrante de
la familia. Bueno, al menos casi todos.
-: Siete meses… -Deja escaparse, pensativo, Aker. Y
recuerda la charla con Van.
-: ¿Qué
pensabas que iba ella a hacer?
-: Creer un
poco más.
-: Van… la
gente no puede cambiar así de repente. –Había dicho chasqueando sus dedos.-
Podrían haberle hecho daño.
-: Pero era
necesario.
-: ¿Por
qué? ¿Por vivir entre nosotros?
-: No, más
bien porque no va a realizarse con un simple trabajo…
Ante el
silencio de Van, Aker había insistido.
-: No solo
te ofrecí mi vida y mi lealtad, sino también mi confidencia. Van, algo te está
haciendo temblar… y es una verdad que temes que se torne mentira, pero…
necesitas darle tiempo…
-: No
tenemos tiempo, el Lupus Ánima regresara tan pronto Allondra llegue a sus siete
meses y entonces él necesitará una guía para encontrarse a si mismo. Realmente
la necesita.
Aker no
supo qué decir ni qué entender, así que simplemente miró a Van, que prosiguió.
-: La
esencia que dejó en ella desequilibró la suya. Esta vez llegará como un
Lucifero… y ese Lucifero eligió a su guardián antes de nacer… Si quieres saber
necesito que entiendas, aquellas lágrimas, esos diamantes, no los lloró Allondra;
lo hizo el Grauer Wolf a través de ella.
Finalmente
Van lloró, como si se liberase de un gran peso, sus lágrimas carmesí alertaron
al guardián quien se apuró a socorrerlo. Van entonces lo había tranquilizado con
un simple “Es solo daño colateral”, para luego decir unas últimas palabras:
-: Kisa
muss an den Grauer Wolf glauben, sie ist seine Vördr.
***
-:Por cierto, ¿dónde está Kisa? –pregunta Ceo.
***
Kisa estuvo pensando algo lejos de casa de Tamir. Por
supuesto que sabe del hecho, el deber y el derecho de cada uno; pero necesitaba
pensar. Allondra no había dado rodeos al hablarle, simplemente fue con la
verdad:
-: No sé en que creas, pero sé que ella cree en ti –había
dicho con su niña en brazos, ofreciéndole cargarla-. Es un Lucifero, como Apolo
y Van. Y uno muy especial, pues, rara vez se reúnen los tres en un mismo
tiempo… Todo Lucifero necesita un guardián, ya que no tendrá a su madre, tú
eres el suyo.
-: ¿Cómo lo puedes saber?
-: Tienes madera de guardián y… por sobre todas las cosas…
Apareciste en medio de la guerra; tienes una marca que, incluso si casi se
extinguió, sigue en tu pecho y eres la única persona a la que ve Ceo. Cumples
con la profecía.
El rostro confundido de Kisa había dudado entonces de
siquiera querer hacer la siguiente pregunta.
-: ¿Profecía?
Fue aquel el momento en que había llegado Apolo y,
mientras entraba, había contestado a aquella pregunta él mismo.
-: Van y yo jugamos a leer el destino, la profecía para
Ally en uno de esos juegos es… también para ti… ¿Recuerdas la ceremonia que
presenciaste? Fue algo como un bautismo… la profecía sigue siendo la misma…
“Vencida
antes de nacer;
Perdida
antes de crecer;
Purificada
por la mirada de un ángel que no puede ver.”
-: Un Lucifero necesita un guardián como confidente y
guía, uno más allá de sus padres. Un ser que este equilibrado de cierta
forma… -había explicado en ese momento
Allondra- bien y mal, luz y oscuridad… o simplemente ninguno de los dos.
Alguien que lo guíe cuando esté por perderse… o que llame su atención para que
aprenda a guiar… porque carece en gran cantidad de una fuerza llamada voluntad,
de hacer, de crecer, de avanzar… solo tiene incorporado el hábito de jugar y
divertirse hasta con lo más serio, peligroso y cruel. Eso lo une a los demás y
lo hace vivir bajo un gran riesgo, pero sin ello su luz se extinguiría; a menos
que sea moderado de la forma correcta por su guía.
-: Yo… ¡Yo no tengo nada de eso! ¡Aún quiero vivir por mi!
Kisa había salido corriendo de la habitación, la confusión
había golpeado fuertemente las puertas de su corazón, derribándolas por
completo, y la había aprisionado la duda. Siguió corriendo hasta alejarse un
buen tramo. Iang, que entonces llegaba, la siguió.
-: Entonces ya no hay secretos… -le había dicho al
alcanzarla.
-: ¿Secretos?... ¿Para eso me trajiste aquí?
-: Te traje porque te adopté para ser tu padre con todo lo
que ello conlleva, lo hice porque Ceo vio la marca de tu pecho y supe que
pertenecía a mi hermana. No supe nada más. Solo quería enseñarte y que
aprendieses por ti misma el valor de las cosas, al menos, antes de rendirte…
-: ¿Y eso incluía decidir mi destino a cambio? –Preguntó
con cierta intención.- Porque, que sepa, a eso se le dice tomar ventaja.
Detesto todo esto..
Iang negó.
-: Lo que te han dado se llama oportunidad y es solo una
parte de la historia que tú puedes forjar. –Kisa lo miró, temerosa- Ya
decidiste ¿por qué dudar? Si elegiste tu camino solo queda caminar.
Luego de aquello Iang, tras una reverencia, había
emprendido el camino de regreso.
***
Kisa va de regreso sin pensarlo. Simplemente sin darse
cuenta comenzó a ser guiada por sus pies; cuando reaccionó se dio realmente
cuenta de que debía volver y hablar, enfrentar ese miedo que la perseguía por
no haberse sentido amada o protegida más que por las dos personas por las que
había sido, luego, abandonada. Razón también por la cual habría cerrado por
completo su corazón de no ser por su nueva vida en aquel lugar. Pero ahora
sabía que la realidad era un poco diferente.
En esos meses en que compartió con Ceo y los demás, toda
su vida y su perspectiva cambió. El incrédulo cree cuando lo increíble se posa
en sus ojos y ella vio tanto en ese tiempo… Cosas que no se deciden, solo
pasan; cosas que no se piensan, se sienten; miles de lazos que la atan y a la
vez la dejan ser; y cientos de motivos por los que seguir en pie.
***
-: Aquí estoy… Yo… comprendí algo que me confundía y al
hacerlo pude volver.
-: ¿Comprendiste? –Inquiere Amir.
Iang sonríe y Kisa asiente mientras se acerca a Allondra,
que se ha levantado.
-: Comprendí que amo el sonido del dulce silencio…
–Comienza, mirando a Apolo.- Amo los oídos que no logran escucharlo… -continúa,
dirigiendo su mirada a Van.- Amo los besos que se extraviaron y las notas que
se encontraron… –Hace una reverencia con
su cabeza a Allondra y Tamir.- Amo los gritos que callaron, los brazos
que no me enredaron y los pensamientos que me golpearon. –Voltea hacia Amir y
hacia Iang respectivamente.- A los ojos que jamás me miraron… -Acaricia al
bebé.- Al hombro que no supo contenerme, los juegos que nada enseñaron… Y al
abrazo frío -Sonríe primero amarga y luego genuinamente aludiendo a Guez y
luego a Ceo.- A la voz que no supo como hablar. –Hace una mueca confidente a
Makuro. Luego hace una pausa y respira profundamente, cierra sus ojos y luego
observa a Aker largamente.- Amo a la luna que me acogió cuando estaba llorando…
Eso comprendí, ¿cómo lo puedo explicar?
-: Aquí eres libre de reír o llorar… –dice Iang sonriendo-.
Al comienzo llenaste el lugar con una singular calidez fría… pero al fin lo
entendiste ¿verdad?
-: ¿Significa eso que te quedas?
La pregunta de Ceo es retórica, su sonrisa declara la
victoria aún antes de escuchar la respuesta.
-: Pensé en decirlo y huir, pero ya no puedo vivir sin
esto,… me dieron acceso a todo lo que pueda aprender, a todo lo que quisiera
hacer y cada vez se tornó más confuso; hay demasiadas puertas que abrir y yo
solo tengo dos manos y una vida… casi lo olvido, pero al fin recordé por qué
vine hasta aquí. –Kisa carga al bebé y observa sus ojos pensativa, luego sonríe.-
Los Luciferos son seres con gran fuerza y poder y es eso mismo lo que los hace
vulnerables… es extraño que se reúnan los tres… pero, aún más particular,
cuando lo hacen no pueden comunicarse fácilmente entre ellos. Pude verlo… el
sentido más agudo para con los demás es el extinto para con sus pares. Los
agudos oídos de Van no pueden oír a otro Lucifero sin la ayuda de Aker; la
dulce voz de Apolo no puede llegar a ellos sin el soporte de Guez… y los ojos
de este niño, apuesto que no ven a sus pares Luciferos; sus profundos ojos
necesitan de mi guía... –Mira a Allondra, que asiente.- y eso es imposible sin
abrir yo los míos, sin creer en ustedes, sin creer en ella… Por eso es que
debía aceptar esos cambios al llegar aquí. Creí que ahora que tengo todo esto
podría hacerle daño porque no quiero renunciar a ello y porque apenas estoy
aprendiendo a amar… yo… no quiero darme por vencida… Pero, después de todo, me
di cuenta de que yo ya renuncié a mi antigua vida… “un guardián es quien, aún
rendido y solo, tiene las fuerzas suficientes para levantarse por ti”… -Y dirigiendo su mirada nuevamente hacia el
bebé, acaricia con dos dedos el contorno de su cara. – Tal vez ellos solo lo
sepan ahora, pero desde mi nacimiento has pavimentado mi camino invitándome a
vivir… perdón por cerrar mis ojos y negarme a verlo… Aisha.
Apoyando una mano sobre su hombro, Ceo se aproxima a su
compañero y susurra a su oído.
-: ¿Lo recuerdas? –El aludido asiente.- Debo admitirlo, lo
lograste.
-: Podrás abrir muchas puertas… -Sonríe Iang.- Pero al
final cerrarás la primera.
Estamos en Lupus Ánima, una empresa grande por sus logros,
famosa por sus descubrimientos y única por su magia.
FIN
domingo, 16 de abril de 2023
Una Nueva Oportunidad - Capítulo 13 - Historia: la tuya, la mía, la de él. La nuestra
Es de madrugada, los perezosos rayos de sol aún no se
disponen siquiera a asomar y Aker se sienta en su cama, pensativo, bañado en
sudor. La voz de sus recuerdos arrancados de entre sueños, resuena todavía en
su cabeza… “Otra vez… una vez más…” … “¡Lo que debe apuntar a mi corazón no son
tus palabras!”. Luego, el sonido de un disparo.
Van ha entrado a la habitación justo a tiempo para
contenerlo.
***
No muy lejos de allí, Kisa también está despierta,
pensando en contarle la versión de su historia a Ceo. Para su sorpresa, al
llegar al living, él está despierto.
-: Soy todo oídos… -dice al sentir llegar a Kisa-.
-: Yo… estaba perdida en medio de un caos, creo que se le
dice guerra. -Comienza Kisa. Ceo cierra sus ojos, dolido, y luego asiente, para
que ella continúe.
***
-: Su historia comienza en una leyenda –dice pensativo
Tamir, recostado junto a su esposa-. Me pregunto cuánto en común tendrán todas
nuestras historias.
***
Pensativo, en casa de Ion, frente a la foto de una mujer,
Iang se sirve un vaso de vino y brinda en su honor.
-: ¿Es realmente hora de conectar las piezas? –Se pregunta
a si mismo. Y alza el vaso hacia la
foto.- A tu salud.
-: Las piezas están ubicadas –comenta Ion, llamándolo-.
Comienzan las blancas, ¿no? –Iang asiente, Ion se acerca a su hermano.- ¿De
veras estás bien estando aquí?
-: Ceo dijo que él la escucharía… confío en él…. Y… quería
presentar mis respetos. –De pronto, pensativo, observa a su hermano.- ¿Qué
crees que hagan ahora? Makuro y Lucero…
-: Soñar… supongo, aunque ya están dentro del juego.
***
-: ¿Sabes qué le dio origen a esa guerra? –preguntan Ceo y
a la vez Aker, cada uno desde su lugar.
Mientras Van asiente desde su hogar, en el propio, Kisa
contesta.
-: Creo saberlo.
¿Qué tán
reales son las leyendas? ¿Qué tan cercanas sus historias?
Tanto así:
Alrededor
de unos veinticinco años atrás, tal vez más, repitiendo el rumor de la
existencia de una tierra semidivina muy lejana, salió a la luz el de “un lobo
vestido de gris” o, mejor dicho su espíritu, uno muy valioso. El rumor se
extendió tan lejos y tan rápido que se tornó leyenda…
Muchos,
aprovechándose de la ingenuidad y la confusión de otros, decidieron batirse en
un duelo, uno tan grande que devino en guerra; una guerra por el derecho de
alcanzar el poder supremo de esa “Tierra de Dioses” para quien haya capturado el
alma de aquel lobo y es que dicho ser encabezaba la jerarquía y protección
máxima en ese reino.
En la
tierra de los antiguos semidioses, donde predominaban los lobos, había una
leyenda, o más bien una historia. Sí, un lobo blanco y negro fue el que condujo
a los primeros habitantes a disfrutar de aquel paraíso, pero la bendición llegó
de la mano de un lobo gris, luego de una curiosa combinación, o tal vez no
tanto. Hijo de un lobo blanco y uno negro, aquellos que nunca debían
encontrarse; de la unión de un ser de luz con uno oscuro, como si quisiesen
regresar a la grandeza divina en un intento desesperado. En su camada nació un
solo lobo, uno aparentemente normal, pero con tanta fuerza, que no necesitaba
ser un dios; solo que, a diferencia de muchos en su situación, simplemente
prefirió disfrutar de su tiempo en aquella tierra para poner las cosas en
orden, incluso sin tener los límites de un Lucifero. Ese lobo volvería luego,
una y otra vez, en alma y espíritu, para regir esa tierra, ayudándola a ser
oída y expresarse.
A medida
que pasó el tiempo, en el lugar de su nacimiento se creó una empresa. Todo el
arte y toda la historia, entre otras ,de ese universo, pasó por sus manos… A su
cabeza estaba ese lobo gris, o su inmediato designado. En su honor se la llamó:
Lupus Ánima y su lema fue: “tienes una voz para usarla”.
Pero
algunas veces, por diferentes motivos, las voces se convierten en gritos y los
oídos se vuelven sordos.
Remontándonos
cerca de medio siglo atrás, el conocido lobo gris regresó. Este tipo de
espíritu siempre gustó de viajar e interceder en favor del mundo, debido a ello
sentiría como una atrocidad aquella cruenta guerra que se desatase en su nombre, incluso
cuando la tierra afectada fuere aún tan lejana, y decidiría actuar en persona
para detenerla. Fue así que hace veintidós años atrás, aproximadamente, el
heredero de Lupus Ánima dejó aquella “sede de sabiduría” en manos de sus dos
hermanos menores, dos opuestos, para viajar.
Tras un par
de años en su travesía, el lobo gris encontró, en medio de todo el caos, una
esencia en el bosque. Lloraba sin miedo, gritaba sin voz, pues nadie escuchaba
más que sus propios pensamientos de ambición y supervivencia. Tanto conmovió a
aquel espíritu esa pureza que quiso abrazarla, pero dudó que sus garras fueran
lo suficientemente sutiles; pensó en besarla, pero sintió que sus fauces eran demasiada
amenaza; por último pensó en llevarla consigo, pero al no poder tocarle rindió
una especie de saludo acercándose y bajando su cabeza en una reverencia. Finalmente,
fue esa presencia quien le tocó; el espíritu, sintiéndose inmensamente
gratificado, se vio invadido por una gran alegría, pero a la vez una extrema
pena. Sentimientos encontrados se reunieron en su pecho y, por resultado, brotó
desde el fondo de su corazón una lágrima increíblemente brillante que resbaló
de sus ojos hasta caer sobre la pequeña esencia; al tocarla la convirtieron en
un ser humano, dejando en su pecho la marca de un diamante facetado, en forma
de lágrima.
Cuando el
lobo gris se alejó del lugar con la criatura, todo bien podría haber acabado,
pero la guerra los siguió. En su último esfuerzo batalló tanto, con tantas
fuerzas, que perdió su esencia y, con ella la vida, a cambio de proteger a esa
pequeña ilusión. Luego de ello, una copiosa lluvia lo cubrió todo por meses y,
como por arte de magia, la guerra se disolvió, dejando tras de sí su gran
huella.
Después de
la guerra no todo cambió, pues aparecieron cazadores buscando el tesoro perdido
del gran lobo. Así, cuando la niña de la marca del lobo cumplió tres años fue
capturada por primera vez. Tras verse liberada, un nuevo rumor puso precio a su
cabeza: “todos busquen al lirio” “busquen al enviado del Dios”; las
interpretaciones fueron variadas y los cazadores se multiplicaron, las búsquedas
fueron implacables y ante la dificultad de hallarle, junto a su rareza, su
recompensa superó los límites.
***
Hound era
joven y audaz, inocente, pero, prefirió
cazar pensando que era su única respuesta y sobre todo porque necesitaba el
precio que daban por cada cabeza para sobrevivir. Así pasó por arduos
entrenamientos y una feroz vida hasta tropezar con esa recompensa en
particular: La del Lirio de Dios.
Una niña
llamada Lisha vivió sus primeros años refugiada entre sobrevivientes y luego,
escondida para sobrevivir; sin conocer el calor de un hogar ni una familia más
allá de aquel que le dio su nombre antes de morir. Vendida y “rescatada” dos
veces por quien estaba a su cuidado, fue capturada por tercera vez cuando este
encontró la muerte, a sus 5 años. Su captor la tuvo atrapada por meses como a
un animal salvaje con el propósito de poder venderla a cambió de una vida digna
para él y para su camarada y única familia, hasta que un día el más joven
siguió sus huellas y al hallar el horror ante sus ojos, se dispuso a liberar a
su presa y seguro de vida.
Hound no
supo que creer ni que hacer, solo gritó una y otra vez apuntando a la cabeza de
la niña e intentó explicar, no menos calmado ,a
quien alguna vez llamó amigo, todo lo que les haría perder.
-: Nik,
escucha. ¿No dices que estás cansado de esta vida? ¡Maldición es nuestra única
oportunidad! ¡Deja de ser tan blando! ¡Es tiempo de ser un hombre!
Nikel se
sintió herido.
-:Si tanto
te despreocupas de mis sentimientos como para seguir gritando sandeces, si eres
capaz de esto por salvarte… ¡Lo que debe apuntar a mi corazón no son tus
palabras hermano!... Ella también tiene derecho a vivir lejos de esta realidad.-Tras
decir esto, alzó un arma y disparó a la rodilla de Hound antes que este tuviera
oportunidad de accionar el gatillo e interponiéndose entre él y la niña.- Si te
faltan fuerzas para enfrentar las consecuencias, si temes por tus errores, seré
yo quien se quede contigo, no ella.
Encolerizado,
nuevamente alcanzó a contenerse y gritar simples palabras, entre ellas:
-: ¡Huye!
Cuando los
compradores llegaron a cobrar cuentas fue un milagro que solo lo dejaran
inconsciente… Pero al despertar de la golpiza Hound descubrió la verdadera
razón de ello, sus perseguidores yacían inmóviles y sin aliento, a su lado. Y de inmediato supo lo que había
pasado.
-: El
maldito volvió para despedirse…
Años
después había logrado destruir hasta el último de los cazadores, incluyéndose.
Ceo ya
había recorrido esas tierras tiempo atrás buscando a su hermano Febo, junto a
su gemelo. Pero de cinco años atrás a aquel momento la diferencia se había
tornado inmensa. Zao, su gemelo, descansaba en su corazón, causando gran dolor
en él; Apolo era ya parte de un pacto de equilibrio a cambio de Van; la tierra
estaba cambiando y él estaba ahora tras el rastro de sus queridos Lucero y
Makuro. Fue por ese tiempo en que Iang viajó por negocios y para buscar a su
amigo; encontrándolo poco antes de que Tamir y Amir apaciguaran las aguas con
sus dulces melodías. Así mismo sucedió que, antes siquiera de conocerlos, Kisa
pudo escuchar su música desde muy lejos. En ese entonces, también, ella fue
sorprendida por Ceo, un muchacho muy curioso que, después de haber fallado en
encontrar a sus amigos, siguió a una corriente de vida muy similar a la difunta
hermana de Iang hasta tropezar con Kisa frente a sus ojos.
-: Hola,
soy Ceo –dijo a Kisa, sentándose a su lado-.¿Cómo te llamas? –Kisa lo observó
detenidamente, pero no contestó.- Lo
siento, creo que me perdí, hay muchas corrientes por aquí y solo te veo a ti,
así que me acerqué a lo seguro… Es que no ando prestando atención últimamente,
mi hermano, Zao, solía estar todo el tiempo conmigo –siguió- pero ahora ya no
está… Por ley no puedo estar mucho con Febo, mi medio hermanito, y Makuro y
Lucero, mis dos mejores amigos, se fueron hace un tiempo… estaba aquí con Iang
pero le perdí la pista…
-: Usted
habla demasiado –dijo seriamente Kisa en cuanto tuvo la oportunidad.
Ceo echó a
reír y el sonido atrajo hasta él a Iang.
-:
Disculpe, señorita. ¿Está él incomodándola?
La respuesta
se demoró nuevamente, solo que esta vez ella lo miró como si intentase
reconocerlo. Un sinfín de incógnitas afloraron en sus pensamientos pero en su
lugar Kisa bajó su cabeza, mordió sus labios y negó sutilmente.
Al volver
con los hermanos Amir a casa, Ceo contó su experiencia a Iang, que también
había sentido algo extraño en su corazón al ver a la muchachita. Tan pronto lo
oyó y comprobó sus sospechas se dispuso a averiguar todo sobre ella… Solo pudo
saber con certeza que era alguien a quien su hermana intentó proteger al punto
de dar su vida a cambio. Y le pareció suficiente para decidir dar una nueva
oportunidad a la niña sobre cuyo pecho su hermana hubo derramado su última
lágrima.
Desde
entonces, Iang ayudó a Kisa en cuanto pudo, solo que desde la lejanía, dada la decisión de la muchacha de permanecer en esas tierras.
***
La casta de
Amir, según su significado la de los príncipes, había vivido en la tierra de
Lupus Ánima desde hace un largo tiempo, fue aceptada por su honor, lealtad y
sabiduría y alrededor de tres años atrás el último primogénito recibió la
bendición para la consagración de su matrimonio con la protegida de los lobos,
curiosamente, ella era un ave, Allondra.
Dos años
después, a pedido de Iang, Ceo viajó a buscar a Kisa para conocerla un poco
más, reír con ella y protegerla en el viaje de regreso, pero en contra de lo
que esperaban, se encontró con una muchacha que ocultaba su miedo, su rencor y
el resto de sus sentimientos tras una fachada de gratitud y respeto hacia los
demás, con un muro de hielo que rodeaba su corazón y tijeras de acero que
cortaban cualquier lazo que pudiera intentar alcanzarla.
Aunque tras
seis meses pudo incorporarse a su mundo, Ceo no logró formar ningún lazo en
especial con Kisa. Fueron guardianes el uno del otro por su naturaleza, y eso
fue todo. Finalmente Kisa accedió regresar junto a él hacia la tierra de Lupus
Ánima, donde nuevas aventuras la aguardaban.
Justo antes
de partir Ceo se hizo una promesa que no podría mantener, se propuso callar
absolutamente todo lo que sabía acerca del origen de la muchacha y abstenerse
de preguntar hasta que Kisa esté lista para oír la verdad y hablar sobre ella.
Con ello nació en él la duda y el miedo a perderlo todo, sabiendo que el
rechazo es mucho más fuerte cuando no comprendes o no pretendes hacerlo.
lunes, 3 de abril de 2023
Una Nueva Oportunidad - Capítulo 12 - Una jugada arriesgada
Con otro día llega una nueva jornada en Lupus Ánima y sus
integrantes se sumergen en nuevas actividades. Iang, por su lado, aún no ha
llegado, ha salido con Ceo a dar un paseo para serenarlo, la conversación con
Kisa ha logrado alterarlo y no ha sido capaz de dormir en toda la noche.
-: ¿Estás seguro que estás bien? –inquiere Iang
preocupado-. No has dormido.
-: No es que me afecte… Solo lo hago por ti.
-: Lamento no haber podido llegar antes.
-: Es tu trabajo.
Iang suspira esbozando una media sonrisa.
-: ¿Sigues enfadado con Kisa?, ¿o es conmigo?
-: No es enfado, es preocupación.
El tono de Ceo se mantiene sereno y cansado. Aunque, sus
ojos parecen no decir lo mismo.
-: ¿Bromeas? Tienes los ojos de Ares… No le hará bien a tu
esencia…
Sosteniendo su cabeza, el guardián exhala una queja.
-: ¡Agh, es tan testaruda!
Y esta vez es Iang quien habla más calmado.
-: Solo necesita tiempo.
-: ¿Cuánto más?
-: El necesario.
Mientras, Apolo decidió hacer una nueva incursión en la
empresa en busca de su hermano, pero una serie de eventos alterará sus planes.
-: Hola –saluda a Amir, acariciándola dulcemente-. ¿Cómo
estás hoy, niña divina?
Amir da un respingo, empujando a Apolo de inmediato. Al
verlos, Tamir intercede.
-: Ya, ya, toma un poco de distancia, sabes que se lo toma
muy a pecho. –Apolo se retira un paso.- Así está mejor. ¿Cómo estás hoy?
-: Perfectamente. Oye, tú como que deberías estar en casa,
¿no?
El aludido niega.
-: Aly dijo que todo está bien. Ah… Por cierto, me dijo
que les de estos a ti y a Van. –Recuerda, sacando del bolsillo de su campera un
pañuelo.
Apolo observa y frunce el ceño, Tamir abre entonces el
pañuelo, dejando al descubierto dos finos diamantes en forma de lágrimas.
Por un momento, todos permanecen mirando las delicadas
piezas relucientes. Luego, Apolo toma la mano de Amir y la lleva al pañuelo,
cerrándolo.
-: Bien… tráelos –indica dirigiéndose donde Van.
Al llegar, encuentran también allí a Kisa. Aker no parece
estar cerca; ha salido tan solo un momento antes de la llegada de Apolo a la
empresa.
Amir y Tamir van retirándose luego de dejar sobre una mesa
de centro el pañuelo. Kisa ha quedado en medio y, antes de que Amir la lleve
consigo, Apolo la interrumpe.
-: Diez minutos –dice poniendo una mano sobre el hombro de
Amir-. Dile eso a tu novio.
Kisa y Apolo quedan a solas, él apaga y desconecta todos
los aparatos eléctricos y le ofrece amablemente asiento.
-: ¿Diez minutos para qué? –inquiere ella antes de
sentarse.
-: Para enseñarte una lección, pequeña incrédula.
-: ¿A qué viene eso?
-: A que hay un momento para cada cosa y ahora me toca
enseñarte una de tantas. –Kisa lo mira confundida.- Mmm… confusión, me encanta
esa expresión –observa con agrado-. Ahora dime… ¿Qué te confunde? ¿te interesa
lo que hay en el pañuelo de seda? –Él sonríe mientras ella asiente.- Son
diamantes… Vamos, pregunta sin miedo, te quedan siete minutos –agrega, mirando
su reloj-.
-: ¿Por qué negro? –Alude Kisa al pañuelo.
-: Para equilibrar. ¿Y…?
-: ¿Por qué me cuentas de los diamantes y sin embargo
pretendías quedarte con Van como si fuese un secreto?
-: Porque el secreto es lo que vamos a hacer con Van y con
esos diamantes.
Viéndolo tan entretenido en su juego, Kisa decide seguirle
la corriente.
-: Nos los vamos a comer –contesta con una sonrisa
inmensa, abriendo sus ojos de par en par-.
-: Vamos, de veras.
-: Los vamos a comer.
La reafirmación de Apolo la desconcierta, se siente burlada;
sin embargo, él nunca habló más en serio. Dispuesta a marcharse se pone en pie.
-: Te regalo cinco de los diez minutos.
-: ¿Quisieras verlo?
Kisa da la vuelta y se cruza de brazos, esperando que
Apolo termine la broma riéndose de ella. Pero, en lugar de ello, él la lleva
nuevamente al lugar donde estaba sentada y luego se dirige a abrir la puerta.
Tras hacer una seña para Van, este entra y él cierra otra vez la puerta.
-: Siéntate, por favor –indica Apolo a Kisa-. Esto sí
tomará su tiempo.
En cuanto las palabras abandonaron los labios del
muchacho, Kisa se sentó sin saber como reaccionar.
Apolo y Van se pararon uno frente al otro sin mirarse,
luego, se dirigieron a la mesa completamente coordinados. Como si fuesen un
espejo el uno del otro, llevaron sus manos al pañuelo tomándolo al mismo
tiempo, lo abrieron mientras recitaban una oración en sus respectivos idiomas,
en una especie de trance, y tras poner en sus bocas un diamante cada uno, la
habitación quedó en tinieblas. Sus gargantas temblaron cediéndoles el paso a
las joyas y deteniéndose un instante nuevamente frente a frente, sus miradas
escudriñaron la profundidad de sus almas. Entonces, ambos comenzaron lentamente
a cambiar.
Primero sus ojos se iluminaron, luego sus estómagos, y a
continuación, una hilera de diversos focos cubrió todo el tronco del cuerpo de
los jóvenes, hasta elevarse unos centímetros por sobre sus cabezas; hacia
donde, inmediata y mecánicamente, ascendieron sus miradas. Dos serpientes, una
de cada vientre, se entrelazaron creando un cegador estallido dorado, que luego
se convirtió en una luz cegadora. Kisa ya no pudo ver ni oír nada más, sabía
que ellos habían cambiado pero no logró distinguir sus apariencias. Solo, tras
un denso velo, notó que dos siluetas parecían mover sus labios, inaudibles. En
cuanto, conducida por la intriga, intentó acercarse, sintió una venda delante
de sus ojos y nuevamente algo la cegó, llevándose también el resto de sus
sentidos.
Ceo atrapó a Kisa a mitad de su caída, sus manos habían
servido para causarle un desmayo. Dispuesto a encontrar a los responsables de
la ceremonia en curso, pidió a Makuro que entre. Al instante todo se quedó en
sombras y los únicos cuerpos dotados de brillo, fueron ubicados.
Aker y Guez entraron mientras Ceo depositaba a Kisa en brazos
de Iang. Los involucrados permanecieron en la habitación hasta que Van y Apolo
finalizaron.
En cuanto todo terminó los diamantes aparecieron en las
frentes de sus portadores, haciéndose polvo al instante; e inmediatamente, los
dos muchachos se desvanecieron. A continuación, sus respectivos guardianes los
atraparon llevándolos a diferentes habitaciones para que descansen.
***
Kisa despertó al cuidado de Iang; Tamir y Amir estaban
también allí, observando su reacción. Todo había parecido un sueño, creyó
haberse desmayado a mitad de la actuación. Las cosas que vio eran tan
irracionales para su modo de pensar, que le resultó incongruente tomarlas como
parte de una realidad.
-: ¿Cómo estás? –pegunta Iang-.
-: Relajada –contesta, ante su sorpresa, Kisa-.
Pese a su enfado, pronto Iang sonríe; aquello es resultado
del toque e Ceo.
Tamir y Amir se arriman a Kisa.
-: ¿Recuerdas algo en particular? ¿Tienes algo que contar?
–preguntan ambos hermanos al unísono.
Kisa los mira estupefacta sin saber de que hablan.
-: Está en shock –observa Tamir mirando a Amir-.
-: En shock sin duda –asiente Amir mirando a Tamir-.
A punto de volver a hablar, Iang les impera silencio con
tan solo un gesto y se retira. De salida, se encuentra con Lucero y, sin mediar
palabra, la arrastra consigo al pasillo, tomándola del brazo.
-: Oye tío, suéltame. –Se queja Lucero.- ¿Qué hay con esa
forma tan antipática?
Con tono de pocos amigos, Iang se dispone a interrogarla.
-: ¿Qué haces aquí?
-: Orí –Saluda Lucero.
Tras un gesto, molesto, responde el saludo.
-: Hola, ¿qué haces aquí y jugando a la gitana? –Alude al
saludo y a las ropas que viste Lucero.
-: Pues, juego a la gitana. ¿Quieres que te lea tu suerte?
Lucero toma la mano de Iang, quien la quita bruscamente y
vuelve a insistir desconfiado.
-: Tú nunca vienes por acá.
-: Sentí un perfume conocido… -Iang permanece en silencio,
esperando que continúe. Ella sonríe con astucia.- Juguemos un poco, un ciclo de
tres como siempre… debe ser justo para alguien como tú, al que nada se le
escapa.
Iang le señala una dirección a Lucero, para que lo
acompañe a otra sala.
-: Bien, empecemos. –Pide tomando asiento.
Lucero asiente.
-: Contesta seguro, preciso y concreto. Es un juego de
señales, la guía de los animales, el instinto no se precia, voy a usarlo a mi
modo. Tú puedes usar la razón si no confías del todo… ¿Qué me puedes decir del
Blödhren?
“Con que eso era” piensa Iang. Como de costumbre, Lucero
utiliza sus juegos para recabar datos; de hecho rara vez da una oportunidad de
la que no se beneficie. Ella fue prohibida de esa ceremonia llamada Blödhren
por haber roto una regla de oro al arrastrar a su hermano al lado oscuro, pero
pretende servirse de los conocimientos de Iang para saber más de ella; aún
cuando, técnicamente, no puede llevarla a cabo.
Iang respira profundamente, librando su mente de
pensamientos.
-: Comenzando por que: no tendrás posibilidad de llevarla
a cabo, ni siquiera torciendo sus leyes. El Blödhren es la ceremonia del
“juramento de sangre” que usan los oscuros para asentar su destino y su fuerza.
Cuando un
niño nace, toma desde un minuto hasta quince años en adquirir su esencia
definitiva, su gemelo será su opuesto, sin excepción. Pero, ya que puede surgir
un índice de neutralidad, se espera hasta los dieciséis años para no cometer
errores.
Aunque, supongo que lo que más te interesa es que Van ha
rechazado participar en dicha ceremonia. –Lucero está a punto de hablar, pero
Iang continúa.- Existe lo que se llama posibilidad de rechazo, Van la usó. Pero
eso no te dará una oportunidad, tal ley no contempla el perdón a los castigos
capitales y de todos modos tú misma desequilibraste hace años la balanza; así
es que no hay vacante.
Ya sea
desde una simple abstención de hecho, hasta una palabra, puede usarse para la
mencionada ocasión.
Lucero luce algo incómoda, Iang conoce sus intenciones.
-: Pero tarde o temprano, oscuros serán oscuros y
luminosos, luminosos, sin importar si esas cadenas son atadas… ¿o no?
-: No, si bien hay hasta 3 oportunidades de reivindicación,
el rechazo definitivo de esas ataduras dan un horizonte más amplio, desde
permanecer neutro…, hasta invertir la condición…, como Makuro lo hizo. –Observa
Iang, intentando perturbar a Lucero.- Solo que, en el último caso, pueden
arriesgarse a sufrir en eterna agonía por la aversión entre opuestos.
En fin, terminemos con esto rápido. –Se apresura Iang, con
cierta antipatía.- ¿Qué te trae por aquí?
-: El perfume de… -Iang la mira severamente. Lucero
inspira profundo y se corrige.- Febo… Es que, hace un momento sentí que lo que
iluminaba nuestros sueños por las noches no era un ángel. ¿Por qué será?
Iang sonríe perdido en sus pensamientos.
-: No sabía que soñaban –arremete con ironía. De pronto se
espabila y continúa sin dar tiempo a responder a Lucero- ¿Qué tiene que ver con
eso…?
-: Está en medio de dos puntos, -Iang espera que continúe,
pero ella contesta de forma inesperada.- Solo sé lo que percibo, lo que siento.
Averigua lo que estaban haciendo cuando Makuro corrió hasta acá y reunirás las
piezas del rompecabezas.
-: Sabes algo más. –Insiste Iang.
-: Sí, que no debería de estar aquí. Por algo se me
prohíbe acercarme a esos dos… supongo que Makuro se enfadará…
-: Trata de rebuscar menos y todo saldrá bien… Vamos.
–Continúa, levantándose, para acompañarla hasta la salida.
Volviendo a entrar a la empresa, Iang tropieza con Ceo y
Makuro, que esperan fuera de las oficinas donde Van, Aker, Apolo y Guez, están.
-: ¿Cómo sigue eso?
-: Lo superaron rápido -contesta Makuro-. Pero, Aker y
Guez llevan horas tratando de sacarles de mentira a verdad.
-: Y ya hace unos quince minutos que cambiaron roles
–comenta Ceo-. Apolo y Aker, Van y Guez, no sé cómo termine… Aker no parecía
muy contento tampoco con el cambio…
-: ¿Cómo es que siquiera empezó?
-: Según escuché –dice Makuro-. Tamir sabe su origen, pero
aún no entieno de quien fue la brillante idea de tener espectadores.
Iang mira hacia donde están siendo interrogados Apolo y
Van, luego, se encoge de hombros, da la vuelta y se dirige donde Tamir. De
pronto se detiene, ante la pregunta de Ceo.
-: ¿Qué hay con Kisa?
-: Está bien, pero al parecer no recuerda mucho. O, al
menos, no cree en lo que vio; no ha hecho comentario alguno… Pero me preocupa
que alguien haya estado influenciando en su modo de pensar. –Agrega, mirando a
Ceo.- Forzarla podría conducir al desastre.
-: Ya. –Se defiende Ceo- No me mires así, pedí tu
consentimiento y… Yo solo aporte un poquitito. –Señala con gesto minúsculo.-
Recuerda que el incrédulo cree cuando lo increíble se posa en sus ojos.
-: O lo asume como un sueño, a menos que se le hayan dado
pruebas de estar despierto. –Opina Iang.
-: Bueno… Yo también soy algo culpable… -Defiende Makuro a
Ceo.- …Después de todo, aquella vez que se perdió… cuando se encontró por
segunda vez con Febo… -Iang lo mira desafiante.- Bueno… ya sabes que aquí estoy
como algo bloqueado… y… yo no sabía que estaba allí al principio o que no debía
mostrarle… tú sabes…
-: Esa noche también fue Apolo quien susurró al oído de
Van y por eso él utilizó mi voz para impedir que Ceo hable de más ¿verdad?
–Deduce Iang, molesto.- Aunque no me explico el por qué del cambio…
-: No, eso es imposible -lo corrige Makuro, incómodo- …por
eso… yo llevé el mensaje. –Deja escapar entre susurros.
Iang, en una fuerte y rápida exhalación, se sacude la
bronca con un puñetazo dirigido a Makuro y se retira. No sin antes terminar la
conversación.
-: La próxima vez cuéntame los detalles antes de que me
encabrone con alguien…
***
Dentro de la habitación donde se encuentran Apolo y Aker,
este último permanece sentado, pensativo, tamborileando con una lapicera sobre
una de sus piernas. Reclinado hacia adelante, con la cabeza apoyada sobre su
mano libre, continúa así hasta que, de pronto, uno de los impactos hace rebotar
la lapicera que, escapando de sus manos, cae al piso.
-: Fuiste tú –dice incriminándolo, Aker, al instante-.
-: Eso no servirá conmigo. –Sonríe Apolo, interrumpiéndolo
en tono inocente.- Apuesto a que Guez utilizará el mismo truco.
-: No. –Niega Aker.- Van me lo dijo, realmente lo hizo.
-Prosigue recogiendo el bolígrafo del suelo.- Incluso antes de tu llegada,…
sintió que hoy era uno de esos días. La pregunta es ¿por qué callar?
-: No lo creo, no es la pregunta correcta… después de todo
Kisa es Kisa y Van es Van… -comenta desinteresadamente-. Bueno, -se levanta,
dirigiéndose a la puerta- tengo hambre… me voy.
Apolo sale al pasillo seguido por Aker, que intenta
detenerlo, al mismo instante que, de la sala contigua, Guez sale expulsado por
la puerta; su trayectoria sigue hasta chocar contra la pared. Mientras el último
se reincorpora animado, Aker, alarmado, va en busca de Van.
-: ¡Dos de tres! –exclama Guez.
Van sale de la sala en dirección a Guez, con rostro
sombrío. Al llegar a él, le palmea la espalda y sigue su camino. Aker corre
tras él. Ya fuera de la empresa, logra alcanzarlo y subirse de un salto a la
motocicleta de Tamir, en la que el joven está arrancando.
-: ¿Qué tanto hacían allí dentro? –pregunta Apolo a Guez-.
-: No entiendo mucho a ese muchacho, por eso me lleva
ventaja cuando quiere callar. Así que comenzamos jugando unas pulseadas y luego
ver quien tumbaba a quien… -comenta mientras abre y cierra las manos, como para
relajarlas. Su gesto es el de un niño divertido.- Creo que ganó… -agrega
sonriendo-.
-: ¿Por qué sigues huyendo como si te fuera a herir decir
las cosas? –inquiere Aker. Como única respuesta, Van acelera.
-: ¿Pasa algo? –inquiere Tamir al terminar de oír el
relato del “sueño” de Kisa-. Te ves pálida.
En ese preciso instante Iang regresa. Mientras está
entrando, logra ver en Kisa la duda.
-: ¿Hay algo más que quieras contar?
-: Sí, hay algo –contesta la muchacha llevando una mano a
su pecho-. Pero me preocupa algo…
-: ¿Qué?
De nuevo donde Guez y Apolo están, junto a Makuro y Ceo,
Guez es quien pregunta esta vez.
-: ¿Por qué lo hiciste? –Apolo lo mira simulando
ignorancia.- Sé lo que hiciste, no sé por qué.
-: Fue por algo especial –contesta Apolo-.
-: Tuvo que serlo mucho. –Lo reprende Makuro, Apolo lo
mira con rostro serio.
Preocupado, Ceo aporta su punto de vista.
-: Cuando entré estaba perdida y temerosa, como la primera
vez que con Iang la vimos.
-: ¿Qué es lo que pensaban que haría? –pregunta Makuro-.
Aker , sujetado fuertemente a la motocicleta, continúa
preguntando, insistiendo, mientras Van sigue aumentando la velocidad. Ya han
recorrido un buen tramo.
-: Baja un poco la velocidad, Van ¡detente! –Se precipita
Aker.
“No es eso”. Un agudo dolor lo domina, la voz de Van entró
en su cabeza. “Hay algo más”. A punto de soltarse, reacciona y se aferra al
muchacho.
-: ¿Por qué? ¿Por qué ahora? –El dolor es demasiado
intenso, un grito provoca que Van desvíe el curso.- ¡Maldición! –Pero pronto
alcanza a estabilizarlo.- ¿Por qué sacrificas tanto para que se acerque a esa
verdad, sabiendo que podría ser en vano?
“Aún no”, “aún no” repite Van una y otra vez en su cabeza.
-: ¿Qué pensabas que iba ella a hacer?
El joven frena de improvisto y gira mirándolo. La
adrenalina de Aker se vierte en los ojos de su protegido y vuelve como una ola
dispuesta a arrastrarlo. Ambos respiran de forma agitada.
A la vez, cada uno en su correspondiente lugar, Van, Apolo
y Kisa, responden con una sencilla palabra.
-: Creer.
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